Las labores de pastoreo nunca han sido fáciles, esta canción nos habla de cómo, además de protegerse de los lobos, hay que vigilar a los gatos.
(También los gatos deben tener cuidado con los pastores)
Otra de esas canciones para atormentar a los que te rodean:
puede ser tan larga como quieras, sólo tienes que ir aumentando
en uno el número de elefantes que se balancean, cada vez que repitas
la estrofa.
(Además, sirve para comprobar que, a pesar de su apariencia,
algunos elefantes no son tan pesados como parecen, si no ¿cómo
podrían columpiarse en la tela sin romperla?)
Otro dato que nos falta por conocer es qué opinaba
la araña de la invasión de elefantes en su tela.
Un
elefante se balanceaba
sobre la tela de una araña.
Como veía que no se caía,
fué a avisar a otro elefante.