Una canción para aprender las letras del alfabeto y curar el mal de amores. Además está recomendada como complemento a las dietas de adelgazamiento ya que el ejercicio producido al seguir las instrucciones ¡quema muchas calorías!
Ahora
que vamos despacio...
Una buena ocasión para contar mentiras impunemente
a bordo de un coche.
Por el mar corren las liebres,
por el mar corren las liebres
por el monte las sardinas,
¡tra-la-rá!,
por el monte las sardinas.
Mi abuelo tenía un peral,
mi abuelo tenía un peral
criando ricas manzanas
¡tra-la-rá!,
criando ricas manzanas.
Cuando
le tiraban piedras,
cuando le tiraban piedras
caían las avellanas
¡tra-la-rá!,
caían las avellanas.
Con
el ruido de las nueces,
con el ruido de las nueces
salió el amo del manzano
¡tra-la-rá!,
salió el amo del manzano.
Chiquillos, no tiréis piedras,
chiquillos, no tiréis piedras
que no es mío el melonar
¡tra-la-rá!,
que no es mío el melonar.
Si
me rompéis un pepino;
si me rompéis un pepino
os lo tendré que pagar
¡tra-la-rá!,
os lo tendré que pagar.