|
Una
tarde salí al campo,
con el ¡Ay!,
con el ¡ay, ay ay!,
con mi caballo trotón,
qué qué, con
el oritín,
qué qué, con el oritón,
con mi caballo trotón.
Y
me encontré con dos damas,
con el ¡Ay!,
con el ¡ay, ay ay!,
que eran más guapas que un sol,
qué qué, con
el oritín,
qué qué, con el oritón,
que eran más guapas que un sol.
|
Las
agarré de la mano,
con el ¡Ay!,
con el ¡ay, ay ay!,
y me las llevé al mesón,
qué qué, con
el oritín,
qué qué, con el oritón,
y me las llevé al mesón.
Pregunté
si había cena,
con el ¡Ay!,
con el ¡ay, ay ay!,
me dijeron: "Sí, Señor",
qué qué, con
el oritín,
qué qué, con el oritón,
me dijeron: "Sí, Señor".
|