Fuentes veraces notificaron a nuestra redacción que ayer se encontró una col contaminada con niño. Parece ser que el pequeño, de nombre Garbancito cayó dentro de la verdura mientras ayudaba a su padre en el campo y cantaba: ¡Pachín, pachín, pachín...
GarbancitoAdaptación del original de La tatara-tatara-abuela
Érase una vez un niño tan pequeño que cabía en la palma de la mano. Por ese motivo todos le llamaban Garbancito. Era tan pequeño, que cuando salía a la calle le gustaba cantar:
- ¡Pachín, pachín, pachín! ¡Mucho cuidado con lo que hacéis! ¡Pachín, pachín, pachín! ¡A Garbancito no piséis!
Sus padres le querían mucho, pues sabían que poco importa el tamaño cuando uno es listo.
La tatara-tatara-abuela
Existen un montón de cuentos cuyo autor se ha olvidado. Se pasan de generación en generación, oralmente y a través de los libros. Suelen tener muchas versiones diferentes.